Un desafío de infraestructura complejo
Construir una estación de metro directamente bajo uno de los aeropuertos más transitados de Canadá representó un importante reto de ingeniería. El proyecto Réseau express métropolitain (REM) necesitaba excavar 71.000 m³ de caliza maciza justo debajo del Aeropuerto Internacional Montréal-Trudeau, todo ello mientras los aviones aterrizaban y despegaban sobre la zona.
La voladura tradicional estaba completamente descartada. Con miles de pasajeros transitando a diario y operaciones aeroportuarias continuas, cualquier método que implicara explosivos suponía riesgos de seguridad inaceptables.
La solución innovadora
FDDF, especialista en perforación y voladura, hizo historia en la construcción al desplegar el quebrantador de roca Yamamoto HRB-1700, el más potente disponible, para el mayor proyecto de fractura de roca jamás intentado.
No se trató simplemente de ampliar una tecnología existente, sino de pionerar un enfoque completamente nuevo para proyectos de excavación de gran escala.
Alcance del proyecto
La magnitud fue considerable:
- 71.000 metros cúbicos de caliza con RQD 100+ (roca extremadamente dura)
- Inicio con 6 semanas de retraso, pero obligación de terminar en plazo
- Operación en dos turnos continuos las 24 horas
- 17 trabajadores coordinando operaciones complejas en espacios confinados
Equipos utilizados:
- 1 quebrantador principal HRB-1700 con 2 unidades de respaldo
- 2 excavadoras grandes de 40 toneladas para excavación
- 1 excavadora especializada de 20 toneladas para operación del quebrantador
- 4 equipos de perforación Epiroc T-40 trabajando simultáneamente
- Malla de perforación de 1 m × 1 m, alcanzando 1,5 m de profundidad por ronda
Resultados notables
A pesar de haber comenzado con 6 semanas de retraso, el proyecto finalizó exactamente según el calendario en mayo de 2023.
Rendimiento máximo: Cuando las operaciones fluían sin interrupciones, el equipo logró 480 m³ excavados en solo 10 horas, demostrando el enorme potencial de eficiencia del método.
Producción media: 300 m³ en 20 horas, con una productividad de perforación de 30 metros por hora a través de caliza maciza.
Lecciones importantes aprendidas
El proyecto reveló dos grandes factores que afectaban negativamente la eficiencia:
Conflictos de espacio de trabajo: Ejecutar simultáneamente excavación, estabilización y otras operaciones dentro del pozo confinado reducía la eficiencia hasta en un 60 %. El enfoque óptimo habría sido separar la excavación diurna de la estabilización nocturna.
Problemas de acceso: Mantener la rampa de acceso dentro del pozo durante las primeras fases de excavación limitó significativamente el espacio de trabajo y ralentizó la producción.
Estas conclusiones llevaron a ajustes en la programación (semanas laborales de 7 días) que finalmente permitieron salvar el calendario del proyecto.
Un cambio de paradigma para la industria
El proyecto del aeropuerto de Montreal rompió las suposiciones previas sobre las capacidades de la fractura de roca. Demostró que la tecnología de quebrantadores podía manejar volúmenes masivos de excavación tradicionalmente reservados a la voladura, incluso en los entornos más sensibles y de alto tráfico imaginables.
Logro clave: Excavación exitosa de 71.000 m³ de caliza maciza bajo un aeropuerto internacional en operación sin una sola voladura, manteniendo la seguridad de los pasajeros y cumpliendo plazos aparentemente imposibles.
Este proyecto estableció un nuevo referente para el desarrollo de infraestructura urbana, abriendo la puerta a proyectos similares en todo el mundo donde los métodos tradicionales de voladura simplemente no son una opción.